Es temprano por la mañana. En el almacén de un gran centro de distribución, el día comienza tranquilamente: las cajas están cuidadosamente alineadas y los montacargas zumban suavemente de fondo. Sophie, jefa de equipo, toma su nueva tablet Zebra ET401 de la estación de carga. Esboza una pequeña sonrisa; el dispositivo se siente ligero en su mano, pero lo suficientemente resistente como para sobrevivir a una caída.

La tablet arranca rápidamente, y en pocos segundos su planificación del día aparece en la pantalla. La utiliza para controlar los envíos, escanear códigos de barras y enviar mensajes a sus compañeros. Lo que más le llama la atención es que ya no necesita alternar entre el trabajo en papel y la computadora: todo está reunido en un solo dispositivo.